Conoce la propuesta artística que aporta grandes beneficios a pacientes con Alzheimer

Ana Karna Santos.  Para demostrar que la esencia de las artes es conectar el cuerpo, la mente y el alma, el artista plástico Ezequiel Orué ha emprendido una serie de talleres de pintura en las que pacientes con Alzheimer pueden plasmar esos momentos que logran evocar, a través de la Fundación “AlPepe”.

De manera ingeniosa, Orué ha conseguido que las memorias que se desvanecen en los pacientes con Alzheimer, queden allí, plasmadas en hojas o lienzos, gracias a la inspiradora labor que desarrolla en pro de estas personas.

En la actualidad tiene un curso de 14 alumnos y tres profesores que sean sumado a esta causa, las clases son impartidas en las residencias o centros donde se encuentran estos pacientes, esto para facilitar que los pacientes estén tranquilos y en un ambiente conocido que les otorgue seguridad y la libertad de poder expresarse a través del arte.

Cómo surgió la idea

El artista quien  fue bastión importante en “Arte por Alma”, quedó prendado de las acciones solidarias para ayudar a otros, sin pensarlo, se topó con el taller de un oncólogo que dedicó su vida al servicio de otros Accidente Cerebro Vascular se inició en clases de pintura, su profesora logró con el resultados sorprendentes, dignos de replicar.

Además de ello, en su historia personal se encontraba su padre quien padeció de Alzheimer y todos en casa pudieron vivir sus delirios, avances, retrocesos, siendo un hombre que atravesó esta penosa enfermedad pero partió en medio de la grandeza y el amor de los suyos.

Al ritmo de los pacientes

De esta forma nació la Fundación “AlPepe”, una quijoteada en la que cada día se suman nuevos artistas, bajo la premisa de ”Al Alzheimer le ganamos con Arte” en honor a Pepe Orué, este equipo se entrega al 100% a los pacientes con clases gratuitas y a domicilio.

Como lo relata el propio Ezequiel: “porque entiendo la génesis de la enfermedad, una persona con dinero puede ser trasladada a un taller pero tarda una hora, 40 minutos en darse cuenta que està haciendo algo, se ponen rabiosos, incómodos y no tiene sentido el traslado,  y por eso decidí que si lo iba a hacer, lo iba a hacer bajo las condiciones del Alzheimer que es tener que ir a cada uno de los domicilios, una hora, media hora, 40 lo que el paciente pueda disfrutar, cuando ya no disfruta hay que dejarlos.  Enseñarle arte a una persona con Alzheimer es adelantar 5 casilleros y retroceder 25 en la misma clase, es empezar de nuevo en cada clase y bueno es motivo de porque vine a este mundo y es ayudar”. 

Un concurso para abrir nuevas puertas

Como todas las acciones sociales, Orué no posee suficiente financiamiento suficiente para sustentar todo este programa, en tal sentido abrirá un concurso de pintura en el que se contará con jurados  notables con 140 mil pesos en premios. Como presidente del jurado tendrá al artsita       Darío Zilberstein, la curadora Claudia Sanzi,  el galerista Adolfo Chouhy y como jurado invitado al artista Jorge Araldi,  el artista y empresario Gastronómico Adrián Francolini, los artistas Claudio Giannini, Gustavo Herrera, Sue Morrero, Roxana Rignola, Virginia o  Subinaghi y Emilio Fatuzzo, quienes le darán un paradigma ecléctico, ya que todos vienen de distintas áreas y esto definitivamente enriquecerá este importante evento.

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